06-06-2011

4 Gats: “Es Serveix Beure i Menjar a Totes Hores”

Cuando llegué al restaurante Els 4 Gats el pasado mediodía había un gran ajetreo en el interior, intercambio de mercancía, reposición de botellas, un sin fin de movimiento y gente que no paraba de salir y de entrar. De vez en cuando también algún turista curioso, que consultaba su guía y miraba la fachada intentando encajar su imagen con la realidad, sí, estaba en el lugar correcto y sacaba su foto con orgullo…Sin embargo, todo ese barullo y actividad no impidió que dos gentiles y elegantes caballeros salieran a mi encuentro para atenderme al instante. Les dije que venía a ver a Sylvia, la encargada del restaurante, y me respondieron amablemente que no tardaría en llegar. Acto seguido me invitaron a sentarme y me trajeron un café “tallat”. 
Desde mi rincón, no dejaba de imaginarme como era la antigua vida en este lugar, la efervescencia constante de ideas y las discusiones de artistas, intelectuales, y amigos que se reunían como si estuvieran en su casa para charlar sobre los acontecimientos de la época. Pensé en Picasso dibujando sus diseños para colgar en la entrada, en Rusiñol decidiendo donde colocarlos, en fin, una variedad de escenarios fácilmente evocables en un ambiente que conserva su aire bohemio.  Como advierte Sylvia: “es un restaurante que tiene un plus, tiene una mochila que es su historia y después la historia que aquí mismo sucede”. Lo curioso es ver cómo a pesar del paso de los años el espíritu del restaurante se mantiene.
La historia se remonta al año 1897 cuando Pere Romeu con el apoyo económico de Ramón Casas y Santiago Rusiñol abren el restaurante 4 Gats en un edificio lleno de detalles arquitectónicos, cuyo interior se proyectaba como taberna. En el se realizaban espectáculos artísticos de todo tipo: sombras chinas, marionetas… Hoy en día se siguen realizando actividades similares, como las “titelles verges” un espectáculo de títeres destinados a los niños.
Posteriormente en el año 1899 Picasso con 17 años realiza su primera exposición en la sala grande del 4 Gats.  Hoy el restaurante sigue acogiendo exposiciones de jóvenes artistas de la ciudad para promover el arte y la cultura de Barcelona, precisamente, me comenta Sylvia que en septiembre realizarán una nueva exposición.
Pasado y presente encuentran continuidad con estas iniciativas.  El espíritu del restaurante se conserva gracias al esfuerzo y a la conciencia histórica del grupo Ferrer que lo dirige desde 1989. Sylvia lo describe claramente: “es un restaurante que sale de lo normal cuando vienes de noche, y luego, cuando la gente viene a visitarlo por las mañanas es un poco como un museo, porque que te traslada a la época gloriosa de la ciudad. No solamente era el 4 Gats, el modernismo fue una época muy importante en Barcelona. La gente cuando entra se traslada  a esa época y al mismo tiempo, siente que es un restaurante vivo”
La filosofía del 4 Gats tanto antes como ahora es la de ser un lugar abierto para todos sin restricción. En su época Pere Romeu era permisivo con el retraso en el pago de los visitantes, hecho que lamentablemente llevó a la ruina al restaurante. Hoy en día se entiende que es necesario rentabilizar, con sentido y conciencia, para mantener este espacio activo, al respecto Sylvia me comenta “el restaurante está abierto a todos, no tienes que tener un alto poder adquisitivo: puedes venir a tomarte un café tranquilamente, puedes venir a comer al mediodía un menú diario o por la noche a cenar a la carta, por eso tenemos un horario flexible para que todos puedan disfrutar del restaurante, y nadie diga yo no he podido ir a los 4 Gats porque no tengo tiempo o porque no me lo puedo permitir. Está abierto a todos,  nosotros creemos que forma parte de la ciudad y que todos tienen que tener acceso de diferentes maneras.”
También hablamos del turismo, ya que actualmente mucha gente tiene la sensación de que el 4 Gats está acaparado por los turistas y no se puede disfrutar de su espacio. Sin embargo para Sylvia esta percepción está muy lejos de la realidad: “El 4 Gats resulta una visita obligada para todo aquel turista que se interesa por nuestra cultura y mucha gente cree que estamos enfocados sólo a los turistas, pero pienso que ahí se equivocan porque ¿acaso no queremos que desde fuera se nos reconozcan nuestras raíces…? El turista que viene aquí viene porque sabe lo que es 4 Gats, todo el bagaje cultural que tiene, es una insignia muy importante, entonces nos tendríamos que sentir orgullosos que desde fuera nos reconozcan nuestra cultura.”
Luego por la noche, me comenta Sylvia,  uno se da cuenta de cómo el restaurante se transforma totalmente y pasa a ser un espacio que pertenece a los que están dentro, ya sean familias, amigos o parejas. Aunque haya música de piano y de entrada parezca un lugar más serio todos participan, charlan, disfrutan del espectáculo, improvisan y cantan con el pianista;  dicho de otra manera “aquí la gente disfruta no solo de la comida y la compañía sino de todo el entorno propio del restaurante”
Por eso ElTenedor.es se enorgullece de poder trabajar con este proyecto gastronómico lleno de historia pero con un claro objetivo: hacer llegar a todos y todas el espíritu y el alma de Els 4 Gats que no es otro que el de la misma ciudad que le dio vida.  Ixia Mendoza