09-01-2017

Adiós a los excesos

Ahora mismo estáis con una sensación de culpabilidad enorme. Os habéis comido polvorones, turrones, mazapanes, el cordero de la abuela y habéis bebido hasta el agua de los floreros. Eso sí, la ensalada de escarola ni olerla…la culpabilidad sigue. El cinturón os abrocha en el agujero donde se abrochaba tras la vuelta del verano. La culpabilidad continúa.  No os quitáis el jersey de lana porque tapa la lorza que habéis creado en estos 15, 20 o 30 días. Bueno, pues os diré que no sois los únicos, yo estoy igual. ¿Conocéis a algún nutricionista?

 

Lo importante de todo esto es la motivación, y sé que con el nuevo año, ganas y propósitos no faltan, pero quiero que os dure más que 15 días. Para ello vamos a tomar nota de algunos consejos que podríamos llevar a cabo para volver a la rutina, coger el ritmo y no sentirnos agobiados por nuestra nueva “forma física”:

 

– Los milagros no existen. Me encantaría deciros lo contrario y que leyeseis la solución a los problemas, pero esto no es Fátima chicos.

 

– Volver a la rutina. Vuelve a hacer todo lo que hacías antes de Navidad y os iba bien. Rutina significa unos horarios para comer y dormir , unas pautas alimentarias que seguir y una actividad que realizar.

 

Comer 5 veces al día. Con este sencillo gesto, habremos hecho casi el 50% del trabajo. Durante la Navidad, las comidas se alargan hasta media tarde, eliminando por completo la merienda de nuestro día a día. Segmenta tus comidas en varias veces y con menos cantidades.

 

– Come en 30 minutos. Las comidas y cenas interminables se han acabado. Tienes que comer tranquilo, despacio, masticar, pero con alegría. Nada de dormirnos en los laureles.

 

Hidratación. Para «saciarnos» o engañar un poco al estómago, vamos a hidratarnos con agua, infusiones, tés, consomés. Nos llena el buche y hace que no tengamos que comernos un ejército de alimentos para saciarnos.

 

Disminuye el consumo de sal. Vamos a sustituirla por especias que también nos alegran los platos. En Navidad, abusamos de la sal por las salsas y los platos que consumimos.

 

– ¡Hola plancha! Si en estos días hemos abusado de los asados, ahora vamos a optar por la plancha y en las verduras la cocción. Simplemente, para facilitar digestiones y que nos resulte más cómodo digerir los platos.

 

Alimentos más ligeros. Si nos decantamos por alimentos más ligeros como carnes blancas, verduras de hoja verde, pescados blancos, zumos… nos sentiremos más cómodos. Sé que es una bobada, pero meterse un filetón ahora como que no procede.

 

ghAGJ

 

Tranquilidad porque no será duro, simplemente hay que pillarle truco de nuevo e irá rodado. Y piensa que este nuevo propósito no sólo es de enero, que continúe mucho más tiempo.

 

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