30-03-2017

Alma Obregón, repostera y ‘amante’ de la fresa

“Estoy trabajando para abrir mi primera pastelería en Madrid este año”

 

Estudió Comunicación Audiovisual pero su pasión por los dulces y la repostería hizo que esta bilbaína con formación en Le Cordon Bleu acabase delante y no detrás de las cámaras. A sus 32 años, Alma Obregón se ha convertido en una de las reposteras más famosas de nuestro país, autora de varios libros de cocina, especialmente de postres, y presentadora de un programa en Canal Cocina. Con tienda propia de ingredientes y utensilios –física y online- y una escuela de cocina en la capital, Alma Obregón busca ahora un local para abrir su primera pastelería en Madrid, a ser posible antes de que acabe el año. Entre sus planes más inmediatos, también está el de publicar un nuevo libro de cara a la próxima campaña de Navidad. Mientras tanto, Obregón, que recientemente ha sido madre, seguirá apostando por la filosofía de elegir qué comer en función de los postres que haya en las cartas de los restaurantes a los que acude. Y… atención, reconoce que es capaz de no sentarse en un local si la carta de postres no le gusta o convence. ¡¡Advertidos quedan!!

Gema Boiza @GemaBoiza

 

¿De dónde le viene a Alma Obregón la pasión por la repostería?

Yo estudié comunicación audiovisual pero pronto me di cuenta de que mi pasión era el dulce, así que lo dejé todo y empecé a formarme en ese mundo. Primero lo hice con cursos de decoración de tartas y pasteles en Alemania y en Inglaterra, y luego hice Le Cordon Bleu en Madrid.

 

¿Pasó de formarse a formar a futuros reposteros o amateurs de la repostería?

Bueno, yo me sigo formando, pero sí, tengo una escuela de hostelería en Madrid donde doy cursos casi todos los fines de semana. La escuela es física y online y gracias a ella taalmaobregon.3mbién viajo mucho para poder impartir mis cursos a gente que vive lejos de Madrid, especialmente en las islas Baleares y Canarias y en Barcelona.

 

¿Qué planes tiene Alma Obregón para 2017?

Seguir con mi escuela a tope, continuar con mi tienda de ingredientes y utensilios de cocina (en el número 13 de la calle Montesa de la capital) y cumplir con mi ilusión de montar una bakery, una pastelería.

 

¿Dónde?

En Madrid. Ahora mismo estamos mirando zonas porque una cosa es lo que yo quiera y otra cosa es lo que se pueda. Se trata de encontrar el local y conseguir todos los permisos.  Cuando quieres hacer algo en ciudades tan grandes como Madrid, la normativa es larguísima hasta tenerlo todo en regla.

 

¿Cuándo?

Si me da tiempo a ponerlo en marcha este año, será después de verano. El verano para la repostería es una época un poco árida. Todo el mundo está con la operación bikini. Encima hace calor y apetece más un helado que un pastel. Creo que los meses de verano serán buenos para prepararlo todo y lanzarnos después.

 

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¿Será una pastelería para comprar y llevar o también para degustar?

Estoy pensando en cómo hacerlo. Dependerá mucho de en qué zona estemos y en qué tipo de local. A mí me gustaría principalmente que la gente pudiera comprar para llevar, y quizá tener un rinconcito para degustar, aunque creo que al principio vamos a apostar por un sitio chiquitito.

 

¿Podría ser un concepto franquiciable?

No lo tengo pensado. Quiero que el negocio esté bajo mi control directo. Desde que comencé para mí ha sido muy importante la calidad de todo lo que hago. Cuando empecé con la escuela surgió la posibilidad de franquiciar pero la descarté porque me gusta tener todas las cosas controladas directamente. Es más trabajo pero lo prefiero.

 

En el plano editorial, ¿nos sorprenderá Alma Obregón con nuevas obras?

(risas) Tengo entre manos un nuevo proyecto editorial para Navidad, pero no puedo dar ninguna pista. Sólo que ya estoy trabajando en ello. Hasta ahora he escrito bastantes libros de recetas, he hecho varios monográficos de tartas, uno con Ibán Yarza sobre pan, y otro que es una compilación de recetas en función de la estación y la temporada.

 

¿En quién se inspira Alma Obregón cuando hace sus recetas?

Depende muchísimo. A veces me inspiro en recetas que hacía mi abuela; otras veces en recetas que hacía mi madre; otras en pasteleros franceses y otras en recetas americanas clásicas. Depende mucho de la receta en sí. Lo importante es saber encontrar la inspiración en cada rincón.

 

¿Qué utensilio de cocina le resulta imprescindible?

Un batidor de varillas.

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¿Cuál es el ingrediente que no puede faltar en la cocina de Alma Obregón?

La fresa es sin duda uno de ellos [Alma Obregón es embajadora junto a Manuel Carrasco de la campaña Fresas de Europa en España]. Y junto con la fresa, la vainilla, que aporta un toque especial y se puede combinar con casi todo.

 

¿Cuál es su vinculación con la fresa? ¿Dónde empieza su pasión por esa fruta roja?

Desde pequeña la fresa es una fruta que me ha gustado mucho. De hecho, tengo muchas fotos de cuando era niña comiendo fresas. Lo bueno de esta fruta es que en pastelería es muy versátil porque tiene un montón de usos. Luce mucho para decorar cualquier postre o tarta. Cuando me surgió la oportunidad de hacer esta campaña de Fresas de Europa, como loca dije que sí porque es la campaña ideal para mí.

 

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¿Además de la fresa, qué otras frutas usa en sus postres?

Sobre todo las de verano como el melocotón y el albaricoque. La fresa, de la que ya se dispone casi todo el año, posibilita hacer un montón de combinaciones. Por ejemplo a mí me gusta mucho combinarla con el ruibarbo, porque con el toque ácido de éste y la fresa se consigue un resultado espectacular.

¿Cuál es el plato estrella de Alma Obregón?

Yo diría que tengo dos. Una tarta con chocolate blanco y fresa natural, y una tarta de cava y fresa que está deliciosa, que sirve tanto para un día normal como para una ocasión algoalmaobregon.5 más sofisticada.

¿Cómo ve la repostería en España?

Ha habido un cambio sustancial. Hemos pasado unos años en los que la repostería ha estado un poco olvidada y se había quedado muy atrás respecto al avance que ha habido en cocina. Parecía como que la repostería era poco importante pero afortunadamente ha pegado un subidón y creo que cada vez más la hostelería se preocupa por los postres de gran calidad.

¿Usted es de las que mira las cartas de postres para elegir dónde comer o cenar?

Sí. Soy la típica persona que lo primero que mira es la carta de postres y en base a los que haya ya decido qué y cuánto comer. Soy súper dulcera. A mí lo peor que me puede pasar es ir a comer con alguien y que me diga que nos saltamos el postre. Yo tengo que tomarlo sí o sí, aunque tenga que sacrificar el primer plato e incluso el plato principal. Es más, soy capaz de no sentarme en un sitio a comer si la carta de postres no me gusta.