05-04-2013

Aventuras gastronómicas de un joven francés en Madrid

Viajar es fascinante y descubrir la gastronomía de otros países y ciudades lo es aún más. Es curioso como percibimos los sabores de otros lugares cuando vamos de visita. ¿Os habéis preguntado alguna vez que lugares y platos les atraen más a los que visitan Madrid?   Esta semana os traemos la peripecias gastronómicas de uno de nuestros «tenedores», Antoine Gay un joven francés que durante 6 meses formo parte del equipo de eltenedor.es en esta ciudad. Su  experiencia castiza llegó a su fin, pero antes de volver a París, Antoine nos quiso dejar  una interesante crónica con todos los detalles sobre sus vivencias gastronómicas, que ahora hemos querido compartir con todos vosotros:

Antoine

“Llegué a Madrid a finales de verano, con mucha curiosidad por descubrir una capital que aún no conocía. Tenía la idea, como cualquier extranjero, de que era una ciudad con una cultura gastronómica muy interesante y donde se podía disfrutar mucho comiendo bien.

Mi primer día, bajo un sol que anunciaba el fin del verano, quedé con un amigo en un 100 Montaditos. Allí disfrute de ¡mi primera caña de Mahou! No podía ni imaginar que en poco tiempo esto se iba a convertir en todo un ritual para mí. Pronto descubrí la gran cantidad de propuestas que ofrece la ciudad. Existen posibilidades varias de tapear, ir de brunch, comer con amigos o cenar en pareja. Pero, después de un mes, lo que ya tenía era una lista de locales favoritos para ir de bares: el encanto casero y bullicioso del Tigre, que es un imán para cualquier joven extranjero; las tortillas variadas de Casa Paco (especial mención a la de cabra con cebolla caramelizada); o cualquiera de los locales típicos del barrio de las letras. En cualquiera de estos lugares yo ya me sentía como en casa.

Tortilla de Patata

Cuando vinieron mis padres a visitarme desde Francia, un lugar que me pareció perfecto para llevarlos fue el restaurante Botín, un clásico de Madrid, donde se pueden descubrir los sabores españoles más auténticos salidos de su horno de leña tradicional. Cada día me sentía más a gusto descubriendo y haciendo propias las distintas propuestas de la ciudad.

Botín

Mi gran curiosidad por la gastronomía me llevo a reservar en el restaurante Joaquín Felipe, donde viví una experiencia culinaria fascinante. Tenía ganas de probar algo más experimental y acudí a este restaurante situado en la segunda planta del moderno Isabella Gourmet Market. La cocina se separa de la sala únicamente por un vidrio, así que puedes ver el proceso de preparación antes de degustar la cena. Son platos finos y con productos de gran variedad, pero la verdad, es que sólo por los postres ya merece la pena ir.

Joaquín Felipe

Y así transcurrieron mis días en Madrid, entre cañas, tortillas de patata, croquetas y deliciosos platos en restaurantes increíbles. Antes de llegar aquí había oido que en España se comí bien, pero tras haberlo comprobado puedo decir que en España y, especialmente en Madrid, se come más que bien. Sin duda, estoy deseando volver.

Muchas veces, la visión de alguien ajeno a nuestro entorno puede ayudarnos a redescubrirlo con nuevos ojos. ¿Qué restaurante de tu ciudad escogerías para sorprender a un amigo de otro país? Cuéntanoslo! 🙂

Fotos: Formarfallacy