11-07-2012

¿Qué comida española prefieren los turistas?

En Italia, pasta y pizza. En Francia, crepes y baguettes. En España, paella y sangría. A todos nos dan rabia los tópicos. Por eso hemos querido desmontarlos. O al menos, intentarlo.

Así que, en una desesperada tentativa por tumbar la idea de que “aquí se viene a comer paellador”, hemos preguntado a los seguidores extranjeros de only-apartments cuál era su comida española favorita y por qué. No sólo eso, sino que también hemos preguntado a los locales cuál era la suya para ver qué diferencias había -hemos pensado que os haría gracia comparar, así somos.

El pulpo a la gallega se ha colado en el ranking. Este es del restaurante Mesón Paxairiños.

Hemos preparado un ranking que os dará alguna sorpresa (si a alguien le cae especialmente bien la ensaladilla rusa, por favor que no siga leyendo). Lo vamos a hacer, por eso de la emoción, de menos a más, ¿vale?

10.- Ensaladilla rusa: la gran perdedora. “¿Por qué? Con lo buena que la hace mi madre”, diréis. Pues por dos motivos muy claros: 1: La gente no tiene una gran confianza puesta en la mayonesa en los bares. 2. Lleva cierta cantidad de verdura.

 9.- Langostinos: Y sus primas, las gambas. A pesar de haber entrado directamente en el top ten de nuestra lista, es curioso cómo este manjar marino presenta el mismo problema tanto con turistas como con locales: muchos los ven como (y perdonadme) los insectos de los mares. Sin embargo, son muchos más los que los ven como verdaderos placeres del paladar, lo cual contrarresta.

 8.-Chipirones: Rebozados y fritos, eso sí. Sospechamos que no son todo lo populares que se merecen entre los visitantes a nuestro país porque tienen un nombre demasiado difícil de pronunciar.

 7.- Calamares: Un clásico, tanto en bocadillo en invierno, como en bandeja en verano, y con un chorro de limón, al turista medio le entra muy bien el calamar, con una cervecita fría, por supuesto.

 6.- Aceitunas: El típico alimento que o te gusta hasta el punto que te harían daño, o lo detestas. Un poco como con los langostinos, pero más extremado, diría. Creedme que no exagero si os digo que hay turistas que vienen a España a comer aceitunas (luego ya si eso van a la playa, salen de fiesta, se compran un sombrero mejicano…) pero, ahora en serio, muchos coinciden en que, a pesar de que se puedan encontrar aceitunas en sus respectivos países, en muy pocos están tan bien aliñadas como aquí –y van tan baratas; el precio de los alimentos es un tema importante que daría para otro post.

 5.- Croquetas: Si están bien hechas, arrasan. Palabra. Sobre todo, las de jamón, pero también las de pollo o de cocido.

 4.- Bravas: Escalando posiciones, las patatas bravas. Son un acierto seguro. No están en lo alto del ranking pero poco les falta. Nuestros turistas valoran, sobre todo, que estén bien hechas, que no estén duras, ni sean congeladas, que la salsa sea casera y cómo no: que piquen.

 3.- Pulpo a la gallega: la sorpresa de la jornada. No nos lo esperábamos, la verdad. Lo teníamos como el típico plato que pides cuando quieres impresionar a un guiri, como diciendo “ahora sabrás lo que es bueno”. Y mira por dónde, el pulpo a la gallega ha cruzado fronteras y se acerca al número uno en la lista de preferencias gastronómicas.

 2.- Paella: Señoras, señores, hemos desbancado a la paella del primer lugar que ocupa en el imaginario utópico de turistas y locales. Lo hemos logrado. Eso sí, un respeto para la paella bien hecha. Es patrimonio de la gastronomía a lo largo del territorio español y se merece un gran reconocimiento. Aún así, queridos restauradores, los turistas se percatan cada vez más de que una paella (o arrossejat, arroz negro, arroz caldoso o cualquiera de sus variedades) no sabe igual según dónde y cómo esté hecha. Una paella hay que cocinarla con amor.

1.- Jamón: No podía ser de otra manera: el jamón era lo único que podía desbancar a la paella en cuanto a preferencias de los turistas. No hay disputa que no se pueda arreglar con una buena tapa de jamón ibérico y una copa de vino, solía decir mi abuelo.

Un buen jamón del restaurante Cinco Jotas Plaza Santa Ana de Madrid.

 Cuanto a los experimentados tragones españoles, en su primer lugar está el pulpo a la gallega, en segundo, el jamón, el tercero, las patatas bravas y –aquí es donde se nota la experiencia de uno en el arte de comer en la península- en el cuarto, zamburiñas a la plancha y en el quinto, pimientos del piquillo rellenos de bacalao.