04-07-2014

Comer para ser optimista

¡Qué y cómo comer para ser más optimista!

 

«El optimismo es una elección personal, una forma de afrontar la vida desde nosotros mismos y en relación con nuestro entorno. Como tal, se puede aprender, ensayar y mejorar» (Mª José Tenedor, nutricionista)

 

Los beneficios del optimismo han sido ampliamente estudiados en los últimos años, sobre todo por la Psicología Americana. Se ha demostrado que el optimismo genera no sólo bienestar personal sino una “espiral de bienestar” que contagia nuestro entorno, invitando a la acción y al cambio.

 

Woman laughing with friends at dinner

 

¿Puede la comida ayudarnos a ser más optimistas?

Para muchas personas los conceptos “Alimentación saludable” y “alegría” no pueden ser más opuestas. Sin embargo, cada día descubrimos nuevos estudios que nos demuestran lo contrario, hay una relación directa entre los alimentos que ingerimos y nuestro estado de ánimo.

Pero, no una alimentación cualquiera, ya que una alimentación desequilibrada puede producir carencias específicas de algunos nutrientes y, estas carencias pueden desencadenar en síntomas o sensaciones como apatía, desgana, irritabilidad, nerviosismo, cansancio, falta de atención, fallos de memoria, de concentración e incluso depresión.

Sabemos que es importante cuidar nuestra alimentación para evitar la obesidad y prevenir las enfermedades, pero ¿Que alimentos nos pueden hacer  más feliz? ¿Qué es la serotonina y el triptófano? Y ¿Qué relación guardan con nuestra alimentación o cómo actúan en nuestro organismo?

 

 

¿Cómo influye lo que comemos en nuestro estado de ánimo?

Actualmente existen varios estudios entre los que se ha demostrado que hay vínculos entre lo que comemos y la psicología humana.  Se ha demostrado científicamente que la serotonina y las endorfinas son las sustancias clave que generan sensaciones de felicidad, bienestar y sueño reparador; y, sobre todo, que actúan como analgésicos naturales.

En cambio, otros, como los azúcares refinados y determinadas grasas, pueden conducirnos directamente a la tristeza y, por si eso fuera poco, deteriorar nuestras funciones cognitiva y emocional, y provocar que nos cueste concentrarnos.

 

Conozcamos un poco más estas sustancias y cómo incorporarlas en nuestro organismo a través de los alimentos.

 

¿Qué es la serotonina y cómo actúa en nuestro organismo?

La serotonina es un poderoso neurotransmisor, que se sintetiza a partir del triptófano, contenido en los alimentos.

La serotonina es un neurotransmisor que influye en forma directa sobre los estados depresivos. Si su nivel en sangre es alto, te otorgan placer y sensación de bienestar, disminuyendo el deseo de comer harinas y dulces.

En cambio si tu nivel de serotonina  es bajo, comienzas a tener más deseos de comer alimentos dulces, sobre todo aquellos alimentos procesados cargados de calorías, y por consiguiente subes de peso.

 

 

El cuerpo humano produce serotonina y endorfinas por sí mismo, pero la producción natural de estas sustancias se ve estimulada por ciertos nutrientes que se absorben a partir de lo que comemos, en lugar de ser generados directamente por el cuerpo.

 

¿Qué es el triptófano y cómo se relaciona con la serotonina?

El triptófano es un aminoácido esencial que debe ser incorporado a través de los alimentos que consumimos diariamente, ya que el cuerpo no lo produce.

El triptófano es esencial para sintetizar y liberar la serotonina y por esta razón se considerada que los alimentos ricos en triptófano funcionan como antidepresivos naturales. Los alimentos ricos en triptófano, actúan produciendo un aumento de la serotonina, sin necesidad de psicofármacos.

Entre los alimentos que incluyen un alto contenido en triptófano se encuentran el queso, la carne magra, el pescado, las legumbres y las nueces. También contamos con alimentos de origen vegetal como; brotes de alfalfa, brócoli, coliflor, endibias, zanahoria, apio, espinacas, berros.

 

 

Consejos para mantener los niveles adecuados de serotina 

La meditación: Todas las actividades de meditación elevan los niveles de serotonina.

Ejercicio físico: Hacer ejercicio, caminar, bailar,  hacer yoga, natación, montar en bici, cuando se hace de forma continuada, nos ayuda a aumentar los niveles básicos de serotonina.

La naturaleza y la luz solar: Pasar tiempo en junto a la naturaleza es una de las actividades más reconfortantes que hay. Además también nos ayuda a elevar los niveles de serotonina. Tomar el sol al menos 20-30 min al día son necesarios.

Dormir correctamente: Tener un ciclo de sueño regular. La producción de serotonina para el día siguiente requiere un mínimo de 7 horas continuas de sueño de alta calidad la noche anterior.

La alimentación saludable: Comer de forma saludable, incluyendo los nutrientes que necesitamos y prestando atención a aquellos que contienen más triptófano, nos ayudará a mantener altos los niveles de serotonina.

 

¿Cuál es la clave para conseguirlo? Hacerlo de forma FASS

Con nuestras elecciones diarias acerca de qué comer, cuanto y cuando, decidimos cómo serán nuestros hábitos, y esa decisión influirá en nuestro bienestar no sólo físico, sino también emocional y social.

Así pues, comer no puede reducirse meramente al hecho fisiológico de necesidad. Nos comunicamos a través de la comida. Cubrimos la necesidad fisiológica de saciar nuestro apetito aportando los nutrientes que necesitamos para vivir.

Ya sabemos que actualmente existen factores que pueden condicionar nuestros estados anímicos. Algunos están en nuestras manos y otros no. Pero no debemos quedarnos atrapados en la desesperación o frustración, ahora sabemos que tenemos recursos que están en nuestras manos, y uno de ellos es la alimentación.

Hagamos que el optimismo forme parte de nuestras vidas, con los recursos que tenemos. Entrenémonos para tener una alimentación saludable y alegre, haciendo que cada día sea FASS (Fácil, Alegre, Sabroso y Saludable).

 

 

Todos tenemos un gran poder para dar forma a nuestro mundo interior; nuestra experiencia de vida. Lo que hacemos cada día, lo que comemos, cuándo lo comemos, en que actividades participamos  (entorno vive y trabaja) todo ello tiene una influencia mayor de lo que pensamos en cómo nos sentimos cada momento. Si no estás contento con ello, cambia tu forma de pensar y comer para conseguir llegar al lugar dónde quieres estar.

Ahora es el momento, porque no existe mejor momento que este en el que estamos actualmente. Cada día es una nueva oportunidad para generar y crear nuestra fuerza interior, esperanza, alegría, agilidad mental, y entusiasmo. Si llegamos a entender cómo las óptimas necesidades fisiológicas del funcionamiento del cuerpo nos influyen y condicionan, podremos comenzar a diseñar ese estilo de vida que nos  proporciona  la alimentación, el ejercicio, los comportamientos, pensamientos, y el medio ambiente para apoyar y nutrir este estado óptimo de funcionamiento de su cuerpo.

El secreto es incorporar todas estas necesidades fisiológicas de forma FASS para hacer Fácil, Alegre, Sabrosa y Saludable la alimentación con un hábito e ingrediente esencial en el día a día; la felicidad.

La combinación para conseguirlo, es sencilla: Una alimentación saludable (con los nutrientes esenciales), el deporte (cómo válvula de escape) la meditación (como antídoto para el estrés) y por último, pero no menos importante; la mente, como locomotora para generar ese ilusión constante que nos inyecta la energía necesaria para ir de estación a estación.

 

 

Así pues, te invito ahora a romper con el mito de que alimentarse bien es difícil y aburrido y, te animo a que comiences a adoptar hábitos saludables en tu vida cotidiana. Porque…una correcta alimentación es salud y felicidad!

 

Fdo. Mª José Tenedor, nutricionista

Fuentes:

http://www.experientiadocet.com/2013/09/meditacion-autocontrol-y.html#sthash.i5rKhg3G.uxfs
http://www.fitnessreal.es/hormonas-volumen-1-leptina/?utm_medium=twitter&utm_source=twitterfeed
http://es.scribd.com/doc/208813266/Cerebro-Alimentacion