14-09-2016

Conservas en Madrid

No sé a vosotros, pero a mí la época que más me gusta de Madrid es septiembre. Es un mes donde hace bueno, pero no un calor excesivo, los días siguen durando mucho, surgen muchos planes… e incluso existe la posibilidad de alguna ¡escapada de fin de semana a la playa!

Madrid está bonito en septiembre, le sienta bien este mes. Y ya de vuelta por la capital, no sé si algunos de vosotros tenéis que coseros la boca por los excesos o no, pero lo que sí debemos hacer, todos o muchos, es: comer de manera más ligera y menos copiosa, controlar la bebida y seguir moviéndonos a diario.

Y ahí entro, yo, en lo de comer claro 🙂 Os propongo un tipo de formato que está pegando muy fuerte y que apetece mucho, ¡la conserva!

 

La lata, es el nuevo bocadillo de jamón con el que tanto machaqué allá por el 2014. Y es que el salir por algún restaurante, bareto de barrio o lugar de exposiciones mono, no es nada sin unas latitas, sin unas conservas, sin esos alimentos preparados de manera diferente.

 

514245129_1280x720

 

En Madrid, uno de los locales pioneros con el tema de las latas de conservas, ha sido La Conservera de Frinsa, muy cerquita de la Plaza Mayor. Su tienda gourmet/bar se está quedando con todos los turistas y lugareños amantes de las latas de berberechos, conservas en escabeche y preparados con diferentes materias primas. Con un cuidado diseño propio, allí lo máximo a lo que puedes aspirar, es a manejar bien las pinzas que te den para degustarlo.

 

6372008565_4b27844a9b_b

 

En el Restaurante Rias Baixas, un gallego de toda la vida en el centro de Madrid, sirven desde hace años las mejores conservas de ventresca y sardinillas. Sardinillas de las que antaño se comían en bocadillo… ¡pues de esas! Aunque ahora, con una base de tomate y un picadillo de cebolla y pimiento, tampoco las hacemos ascos. Merece la pena visitar el lugar para ver la vuelta de tuerca que se le puede dar a una ensalada. Además es uno de esos sitios que guardan el encanto de toda la vida.

 

3397441871_35595ba6d8_b

 

Otra de las recomendaciones  que os hago, precisamente en la misma calle que el Rias Baixas, es El Cangrejero. Lugar curioso donde los haya, con todas las conservas y precios a la vista. Tiene más años que latas y, sobre todo, lo que tiene es una gran variedad de latas. Desde almejas, anchoas, hasta el clásico bonito de Ortiz. Si vas no te pierdas los botes de encurtidos con banderillas, como las de antes.

 

laparroquia

 

En pleno Chamberí, muy cerca de Ponzano se encuentra La Parroquia, una cervecería muy conocida desde hace años. En el lugar lo que más te sorprende, nada más entrar, es la pila de latas apiñadas en el frontal, muy coloridas. Allí te puedes encontrar de todo. Es conveniente que no sólo te pidas una caña y te pongan algo de comer, sino que le eches un ojo a la carta.

 

9083443659_764e8b9137_b

 

A la vuelta de la esquina, también en Chamberí, tenemos un clásico de la ciudad que quizás no es muy conocido por sus conservas y sí más por sus platos de toda la vida, por sus coquinas, por sus calamares…y es La Máquina de Chamberí. Ahí también podemos degustar una buenísima ensalada de ventresca con pimientos, con un toque muy suave y perfectamente aliñada.

 

la-tasquita-de-enfrente-plato-34b98

 

Por último, si hay alguien que domina las conservas, éste es Juanjo López, chef de La Tasquita de Enfrente. Te puede versionar y personalizar una ensaladilla con un toque de caviar, o incluso coger unos berberechos o almejas y mezclártelos con una vinagreta y que salga perfecto.

 

La verdad que el comer de lata, no es para nada una lata, si a eso le añadimos que lo podemos consumir en cualquier lado (véase llevártelo de picnic)… la decisión creo que está tomada, ¡y además no hay que fregar!

 

Si quieres puedes seguir a Guillermo en
su bloghttp://www.comiendoseentiendelagente.com/
Twitter@GuillermoRguez
e Instagram@guillermorguez