04-07-2017

Helados: amor de verano

¿Qué sería del verano sin los helados? La verdad es que, como buena amante de estas delicias congeladas que soy desde niña, confieso que los tomo todo el año; pero es ahora en verano cuando podemos hacerlo “sin ton ni son”, para darnos una alegría y refrescarnos el día de una manera deliciosa, ¡y también muy sana!

Hoy os dejo mis pistas favoritas de Madrid para olvidarnos de los helados industriales y darnos un capricho delicioso, saludable ¡e irresistible!

 

We are La Pecera

A pesar de que acaban de abrir sus puertas me es imposible no empezar por ellos ya que son la sensación del verano. Instagram está plagado de imágenes de estos pececillos comestibles que han venido desde Japón para conquistarnos: los taiyakis.

Este típico postre japonés consiste en un pez de gofre relleno de helado soft, al que se le añade chocolate en su “barriguita” y diferentes toppings con los que dejar volar la imaginación. Comenzaron con chocolate, vainilla y té matcha, pero están en continua evolución de sabores y combinaciones para no dejar de sorprendernos durante todo el año. Disponen también de tarrinas y cucuruchos, pero estoy segura de que no os podréis resistir a “ir de pesca” con estos helados.

 

We are La Pecera heladería japonesa en Madrid  Heladería japonesa en Madrid We Are La Pecera

 

 

Lolo Polos

Soy fan desde que abrieron y sus siempre novedosas recetas me enamoran en cada visita. ¿En mi última visita? Probé su Lolo de aguacate, ¡toda una delicia! Fabrican deliciosos polos helados de forma artesanal, con fruta, agua, yogur y leche fresca, sin colorantes, conservantes o saborizantes, para hacer del disfrute de un buen helado una experiencia rica y saludable.

Su punto fuerte son las recetas divertidas y exóticas que cambian ¡a diario! Ya que se rigen por temporada y por el producto de mercado. Un capricho que podemos permitirnos durante todo el año y que os hará felices desde el primer bocado.

 

Lolo Polos heladería Madrid

 

 

Mistura

Su filosofía comienza por un método de elaboración artesanal que pasa por sus tres fases (pasteurización, maduración y mantecación), y termina por la selección de una materia prima de altísima calidad, proporcionada por pequeños productores.

Los lácteos y frutas naturales son la base de sus helados, libres de colorantes y conservantes. La mezcla final se realiza de forma innovadora y en el momento, cuando helado y toppings se fusionan, a mano y con la ayuda de dos espátulas, sobre una plancha de granito a baja temperatura para potenciar su textura y cremosidad. Todo un espectáculo digno de observar mientras se nos cae la baba pensando en la combinación helado-toppings tan deliciosa que hemos escogido.

 

Mistura heladería madrid heladería Madrid Mistura

 

 

Rocambolesc

Los helados “de tres estrellas Michelin” de Jordi Roca son toda una experiencia que no os podéis perder. Comenzó con la idea alocada de un carrito ambulante, que poco a poco fue evolucionando hasta llegar incluso a la capital, donde conserva su espíritu mágico que parece sacado de la fábrica de Willy Wonka. Los sabores y las presentaciones que juegan con ingredientes, texturas y volúmenes son de otro planeta, e invitan a soñar con volver a ser niños, disfrutando de creaciones inimaginables, respaldadas en todo momento por la mejor materia prima.

 

Rocambolesc heladería Jordi Roca Madrid

 

 

Termino con dos clásicos de toda la vida que no he dejado de visitar desde pequeña: Los Alpes y Freddo Freddo, dos heladerías que llevan elaborando sus helados en Madrid desde hace muchísimos años. Concretamente, desde 1950 la primera, y desde 1970 la segunda.

Ellos mismos elaboran sus recetas de forma artesanal, y dan como resultado deliciosos sabores de toda la vida con los que volver a ser niño. Calidad, tradición y experiencia, tres puntos clave para disfrutar este verano de los bocados más ricos y refrescantes.

 

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