26-09-2017

Izariya by Masahito Okazoe por Phil González

Estos últimos años he caído en la tentación (que también es moda) de apuntarme a todo lo relacionado con comida japonesa y sus vertientes fusionadas. Los Nikkei, los peruanos argentinos, los venezolanos peruanos y un poco de todo lo que lleva pescado crudo, arroz a veces y con salsas y especies de otros mundos, otros horizontes.

Es un tipo de cena agradable para los encuentros amistosos (o románticos) donde la cantidad suele ser siempre razonable. Donde se puede apreciar la creatividad de un chef y de su restaurante, saborear una serie de platos, de gustos exóticos, acompañado de una copita de vino blanco sin volver a casa con esa sensación de “no puedo más de tanto comer”.

La semana pasada estuve cenando con una amiga en el Izariya de Masahito Okazoe. Este restaurante recomendado por ElTenedor en su sección INSIDER ostentaba una muy buena puntuación (por encima de los 9 sobre 10) y de muy buenas críticas en internet, por lo tanto, me decidí por él.

 

 

Desde la puerta de entrada y la fachada se denota la sobriedad y el minimalismo que viene siendo la característica de varios establecimientos de este tipo. Una ventana que da paso a ver el trabajo de los cocineros en la barra y los premios que recibió el local estos últimos años.

El sitio situado en la calle Zurbano, 63 de Madrid en si es “pequeñito” y alargado. Una fila de sillas en la barra que será probablemente la elegida por los comensales “voyeurs” a quién les gusta ser partícipes de la ejecución y del fino trabajo cuchillero de los cocineros o bien una fila de mesas, unas 5 o 6, y un mini reservado para 4 o  5 personas.

Un restaurante idóneo para disfrutar de una comida o cena tranquila, sin mucho ruido y dedicada al 100% a las palabras de tu(s) acompañante(s). No es un sitio indicado para mesas grandes, ni cumpleaños pero para ocasiones especiales, reencuentros, grupos de 4-6 personas al máximo. En total podrán comer unos 20 comensales.

Todo es bastante solemne. El personal te atiende con gran cariño, empatía, se interesa por ti y convierte el momento en una experiencia más allá de lo que es comer. Fuimos atendido por un japonés muy simpático que hizo el esfuerzo de hablar algunas palabras en francés al oír nuestro acento parisino así como por el propio chef y dueño del local, Masahito Okazoe en persona. Un tipo muy entrañable.

 

Izariya ElTenedor INSIDER

 

Para descubrir sus creaciones, nos propusieron probar con alguno de sus menús de degustación. Es verdad que el resto de la carta tenía buena pinta pero parecía menos “sorprendente” y es que en los menús es donde parece que explayan más su originalidad. Menús que suelen cambiar de temporada en temporada al gusto de los comensales.

Al ser de noche, elegimos un menú degustación de los cortos (8 platos) por un precio más que razonable en este tipo de establecimiento, unos 45 euros por persona. Hubiéramos podido elegir el de 65 la verdad y con unos 12 platos o alguno incluso más largo superando los 100 euros.  Al mediodía parece que hay unos menús muy asequibles desde los 20 euros. ¡Habrá que probarlos!

En cuanto a gastronomía, podréis descubrir cocina japonesa genuina, sencilla, la de verdad. Por lo que nos cuenta Okazoe, la mayoría de los ingredientes vienen de Japón donde tiene otros dos o tres establecimientos. Una selección de materia prima de primera calidad cocinado de forma tradicional y metódica que traen a tu boca unos sabores muy de allí.

La presentación es sobria y el chef no ha apostado ni por unas mesas sorprendentes, ni una vajilla “fashion” sino que se sirve en cuencos y platos que dejan todo el foco en lo que se come. El postre del menú (unas frutas) que elegimos me pareció quizás algo sobrio y sencillo para mi que me gustan tantos los postres pero supongo que dependiendo del menú y sus coste, habrá variantes más copiosos.

 

Izariya ElTenedor INSIDER

 

Al final de la cena, Okazoe nos propuso tomar un licor, cuya traducción española tenía dificultad a encontrar. Abrió una enorme botella de Sake de ciruelas pasas servidas en unos vasos con abundante hielo. Una forma agradable de cerrar una cena entre amigos, con unos amigos más, que son Okazoe y su equipo. ¡Volveremos!

Phil González nos cuenta su experiencia INSIDER en el restaurante Izariya  by Masahito Okazoe. Si quieres conocer más noticias del fundador de #Igers, síguele en:

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