23-09-2015

Una buena cerveza en Madrid

Artesanales, extranjeras, negras, rubias… ¡No os perdáis el recorrido que nos ha preparado Inés Romera por los mejores restaurantes de Madrid donde poder refrescarte con una buena cerveza!

Artesanales, extranjeras, pilsner, de tipo ale, negras, rubias… Hace años distinguíamos entre caña, clara y poquito más, pero últimamente nos estamos volviendo todos unos auténticos expertos en este líquido dorado. Un buen ejemplo son las cervezas artesanales, que ahora encontramos por doquier; lo mismo ocurre con cervezas más peculiares y exóticas. Lo que hace años era una rareza, se ha convertido en un must de restaurante, bares y tiendas, estas cervezas diferentes proliferan y están más de moda que nunca. Cada día hay más variedad y las encontramos en más locales.

 

Entrada restaurante Rooster

 

Algunos restaurantes se han lanzado incluso a elaborar su propia cerveza, este es el caso de Rooster. Un local donde cuidan al máximo el origen y calidad de la materia prima, y la bebida, no podía ser menos. La Cerveza Rooster es una pale ale de color cobrizo por su doble fermentación con tres maltas, dos lúpulos y una levadura propia, y está elaborada con agua de manantial. Resulta una cerveza fácil y agradable para beber ya que tiene una carbonatación media-alta, eso sí, natural -no inyectada- por lo que su burbuja es fina y con poca velocidad.

El resultado es una cerveza con aromas afrutados, florales, cítricos y especiados. Podemos tomarla en su animada barra con unas tapas, en la parte de restaurante o incluso tienen un menú maridado con cerveza. También la tienen para llevar a casa, 2,10 euros cuesta el tercio y 6,10 la botella de 0,75 cl. El restaurante cumple ahora un año manteniendo su premisa de tener productos de temporada, todos nacionales y llegados directamente de pequeños granjeros, agricultores o pescadores.

 

Cerveza Yuste

 

Cuentan que la cerveza Yuste está elaborada según la receta que Carlos V trajo de Flandes en su retiro en el monasterio de Yuste. Es de color ámbar tirando a cobrizo, con más espuma y un toque tostado y ligeramente ácido. Una cerveza de malta tostada que tiene más graduación alcohólica que otras y es del grupo Heineken.

La Paulaner por su parte, es una cerveza de trigo turbia, sin filtrar, originaria de Munich y un clásico de su Oktoberfest. La Paulaner Hefe-Weiss (que significa levadura-cerveza blanca) se elabora desde el sXVII y tiene un sabor más intenso y aromático que otras cervezas a las que estamos acostumbrados. Se suelen servir en vasos altos, más estrechos en la base y dejando que deslice por el lateral y que forme su contundente espuma.

 

Paulaner

 

Estas dos peculiares  y originales cervezas se pueden probar en muchos bares y restaurantes de la capital, entre ellos en el restaurante Alcocer 42. Allí podremos combinarlas con alguno de los platos que elaboran en su horno Josper, una combinación entre parrilla y horno. Para acompañar a estas bebidas, se puede empezar el menú con un tomate relleno de crema de albahaca y burrata o un tartar de salmón y continuar con unas verduras a la brasa con salsa romescu o una escalibada ahumada y terminar con el secreto ibérico o su pollo de corral hecho al grill.

Para ir aclarando términos, contaros que las cervezas de tipo lager se caracterizan por ser de baja fermentación. Las lager son de color más claro, ligeras y refrescantes, tienen bastante gas y tienen una graduación alcohólica media. Las cervezas ale son de alta fermentación, son un tanto más peculiares, su color es más oscuro, tienen más cuerpo, son más espesas y tienen menos gas. Su sabor es más intenso y un poco más amargo.

 

Alcocer 42

 

Si optamos por una cena un poco más exótica, por ejemplo en un restaurante asiático, podernos combinar a la perfección nuestro menú con alguna cerveza especial. Si vamos al restaurante tailandés Krachai podremos pedirnos una Pilsner Urquell, una cerveza de fermentación baja que se elabora desde el año 1842 en República Checa. Es una cerveza de tipo lager, con un cierto toque floral y sabor a malta. Podremos degustarla junto a los clásicos platos como las brochetas de pollo marinadas, la ternera con curry rojo, o el arroz o noodles salteados con huevo y verduras. Además de la carta, tienen un menú degustación de 30 euros.

 

Restaurante Miyama

 

Podemos también aprovechar la visita a un restaurante japonés para probar otras variedades de cerveza; un maridaje clásico este de la cocina japonesa con la cerveza. El restaurante Miyama es un ejemplo, allí podemos pedir las míticas cervezas japonesas Kirin y Asaji. Kirin es de tipo lager y está elaborada con malta de cebada, maíz y arroz y tiene un poco menos graduación alcohólica que otras, resulta suave y poco amarga. Asaji es otra de las cervezas que podemos combinar a la perfección con la comida japonesa. De color dorado claro, espuma ligera y aroma a malta y arroz. ‘Miayama’ es uno de los restaurantes japoneses de más nivel y más auténticos de la capital. Además de los tradicionales y conocidos platos de sushi, encontramos en su carta exquisiteces como los rollitos de buey wagyu, el salteado de setas japonesas o una sopa de tofu y algas. Entre sus especialidades están los fideos de te verde con pollo o la carrillera de pescado.  Tienen un cubierto medio de 50 euros.

 

Gracias a su suave sabor la cerveza es una de las bebidas que mejor combina con todo tipo de comida, así que sí, ha pasado el verano, pero podemos seguir disfrutando de estas refrescantes burbujas, y combinarlas a nuestro antojo con lo mejor de la gastronomía de nuestra ciudad. Así que a disfrutar de estas burbujas doradas y ¡salud tenedores!

 

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