16-09-2016

Segovia de toma pan y moja

Desde aquí me atrevería a decir que todos los madrileños, con mayor o menor consciencia, han visitado Segovia alguna vez. Y es que es la típica excursión organizada por el colegio para ir a ver el Acueducto Romano. Pues bien, si eres de los que no han vuelto… (cosas de la vida), vamos a darte un buen cúmulo de razones para que te replantees el recorrer esa horita y media que te separa de tanto delicioso manjar.

La ciudad es Patrimonio de la Humanidad por su diversidad de edificios históricos, de entre sus monumentos cabe destacar el ya mencionado Acueducto, el Alcázar, el Monasterio de San Antonio el Real, la Catedral de Santa María y las murallas de la ciudad.

El enclave constituye una maravilla para los amantes de la naturaleza, y es que Segovia se sitúa en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores, al pie de la estupenda sierra de Guadarrama.

Si la cercanía, la riqueza de su patrimonio histórico-cultural y su ecosistema no te han parecido razones suficientes… espera que viene lo fuerte, ¡su gastronomía!

 

 

Y  es que Segovia es de toma pan y moja

¡Nunca mejor dicho! Ya que incluso el pan, el alimento más popular, se elabora con el trigo de la zona con mimo y una gran tradición a sus espaldas, y eso se nota.

La riqueza de sus tierras provee Segovia de una materia prima excelente con la cual elaborar productos de primerísima calidad y platos de impresión.

De entre sus especialidades no podemos no mencionar el cochinillo asado, el lechazo, el cordero así como los embutidos y demás productos obtenidos de la matanza. Guisos cómo los judiones de La Granja, la sopa castellana, o la caldereta de cordero a la pastora. Deliciosas también las truchas de Valsaín o los níscalos (ahora que se aproxima la temporada).

Y cómo no sólo de salado vive el hombre… algún dulce que otro: el ponche segoviano, las rosquillas segovianas, los mantecados de Sepúlveda, la torta de Valsaín, la torta de chicharrones, las hojuelas, los soplillos y florones.

En el vino no se quedan atrás con Ribera del Duero, Blancos de Nieva o Tintos de Valtiendas.

 

Todo muy rico, ahora ¿dónde nos lo comemos?

Ir en Segovia de restaurantes es una difícil tarea. Os decimos algunos sitios de los que no defraudan para facilitaros un poco la tarea!

 

Casares

 

Casares

El restaurante Casares Acueducto está justo al lado del monumento del que toma nombre. No tiene pérdida. Su cocina de mercado, elaborada con productos de primera calidad, nos ofrece platos como los rollitos de la matanza sobre confitura de tomate, las alcachofas con gulas y cecina o el entrecot de choto. Si preferís pescado, el bacalao confitado también es espectacular. Y en la sobremesa disfruta de las vistas, que son todo un privilegio.

 

Claustro de San Antonio

 

Claustro de San Antonio El Real

El que fuera un refugio religioso es hoy un templo, pero del buen comer. En el mismo centro de Segovia encontrarás este restaurante rebosante de tradición gastronómica. Su idílico entrono, con diferentes salones, y su cuidada decoración, no te dejarán indiferente.

Algunos ejemplo de su carta son el cochinillo asado, variedades de risotto, milhojas de verduras… y para alcanzar el nirvana, el hojaldre de crema y nata con chocolate caliente.

 

Taberna Lopez

 

Taberna López

Los auténticos amantes de la carne tienen un sitio especial en Segovia, el restaurante Taberna López. Situado junto al río, disfrutarás de la comida y del entorno. Con una nutrida bodega de más de 200 referencias, seguro encontrarás el vino perfecto para acompañar su variedad de carnes rojas, sus pescados de temporada, el cabrito asado, los mariscos o verduras de la huerta que encontrarás en carta. Además se puede comer de raciones y disponen de espacio para celebrar eventos de hasta 90 personas.

 

Reina xiv

 

Reina XIV

La Granja de San Ildefonso es una magnífica excursión y para reponer fuerzas tenemos el sitio ideal, el restaurante Reina XIV.

El revoltillo de morcilla con patatas paja se hace indispensable para comenzar. Eso o un variado de matanza castellana o quizás unas croquetas caseras de ternera. De primero son muy apetitosos los típicos judiones de la Granja con chorizo o, en tiempo otoñal, una sopa castellana. En las carnes a debatirse entre el cordero lechal asado o el cochinillo asado. Seguro que ¡ya estás reservando!

 

Fachada

 

La Olma de Pedraza

La villa de Pedraza es un lugar perfecto para una excursión o escapada de fin de semana, habiéndose convertido (como curiosidad) en uno de los lugares más elegidos a la hora de celebrar bodas a las afueras de la capital.

El restaurante Olma ofrece una excelente cocina tradicional y de asado en un caserón del siglo XVI. De lo que podemos encontrar en la carta, destacar el solomillo Wellington con cebollitas glaseadas, el magret de pato sobre boletus encebollado. Además de sus platos de temporada.

 

Pues eso #Tenedores, si hay que ir se va, y tenemos razones más que suficientes y de gastro-peso a favor de Segovia.

Con #ElTenedorenTuMaleta!!!